44 años, una carrera que ha ido en ascenso. Verónica Brañes se siente cómoda con su presente y así lo hizo saber en todos los minutos que duró esta entrevista. El lugar escogido fue la pista de atletismo y a su llegada nos sorprendió con un “estoy lista para responder todas sus preguntas”. Así, con un ambiente increíble, en medio del Club y de uno de los pulmones verdes más grandes de Santiago, quisimos conocer un poco más de nuestra socia y de un periodo que la tiene muy contenta.
“Soy parte del Club hace 5 años. Nos hicimos socios en pandemia. Me metí a triatlón porque mi hermano empezó a decirle a mi marido que practicara y como que me sentí aparte. Dije: ¿Por qué los dos están en esta dinámica? y empecé a entrenar con ellos. Antes realizaba actividades con la rama de natación, con los másters. Teníamos un grupo muy choro, pero ahí nadaba solamente”. ¿Qué te ha entregado esta disciplina? “Una familia deportiva. En este espacio compartes intereses, la pasión por lo que haces. Pasas a ser parte de su círculo cercano. De hecho, a algunas personas las veo más que a mis hijos. Eres parte de algo importante”.
Así partió esta aventura, una que la ha hecho decir presente en importantes competencias, representando a Chile y dejando el nombre del CDM en lo más alto. Se encantó con una actividad en la que pudo sentir esa chispa que te obliga a ir por más: “Mi primera vez, que fue en Papudo, corrí muy amateur, con una bicicleta, sin uniforme, sin preparación. En mi categoría saqué podio y dije ¡chuta, soy buena en esto parece! Al cruzar la meta, sentí que lo logré. Fue una sensación que nunca antes había tenido”. “El triatlón lo puede realizar cualquier persona. No necesitas ser Superman, ni nada. Los resultados los vas viendo con el tiempo. Esto te entrega mucha paciencia y constancia. Los pequeños avances que vas teniendo te hacen sentir como una campeona”.
Esa es la gracia de esta disciplina. No necesitan ser expertos para pasar grandes momentos y hacer amistades que los acompañarán en las competencias que tengan por delante. Un grupo a toda prueba: “Tienes que tener las ganas, saber hacer un buen tiempo. Hay distancias cortas y más largas y puedes ir adaptando tu entrenamiento a tus necesidades, muy customizable. La técnica te la enseñamos en la rama y empezarán a ver los múltiples beneficios que tiene: comer más sano, mejorar tu capacidad, tu rendimiento, manejar la frustración, organizar mejor el día. Es increíble, pero uno se vuelve más eficiente. Es un deporte muy inclusivo y sientes que formas parte de algo. Eso, sumado a entrenar en este Club, ¿qué mejor?”.
En noviembre del año pasado, Verónica participó en el Mundial de Marbella, España. Una cita planetaria importante en la que pudo mostrar todas sus capacidades. Oportunidad que no se da todos los días y en donde quedó en la posición 172: “Al final, representar a tu país es más que una polera, más que llevar la bandera de Chile. En este proceso me acompañó mi familia, mis amigos, mi coach, la gente del Club. Estás compitiendo por todos los que están cerca de ti. Orgullo para mi familia”. ¿Qué fue lo que te enamoró del triatlón? “Sacar podio (risas). No, en verdad… pasar la meta cuando sufriste con el nado, pedaleaste, corriste. Es una sensación que te llena de alegría, de emoción y orgullo”. ¿Cómo te ves en 5 años más? “Compitiendo en Kona, sacando un podio y entrenando con mi hija”.
Las risas no faltaron, la alegría de Verónica se hizo notar desde el primer minuto y claro, no podían quedar fuera sus compañeros, los que han estado con ella en todo este camino que ya lleva un par de años. “Los veo como una familia. Acá no hay nadie solo, nadie entrena solo. Como dice mi coach, somos una tribu”.
Esperamos que este 2026 traiga solo buenas noticias para la rama y todos sus deportistas.
Porque juntos, #SomosManquehue ⚫️🔴⚪️



